...porque decrecen los recursos

Tenemos que referirnos al agotamiento de los recursos energéticos fósiles,  que aparece como uno de los ejemplos más claros. Sin embargo, los comportamientos sociales en nuestros países desarrollados no muestran una real comprensión del problema.

 

Seguimos construyendo vehículos que queman alegremente cantidades crecientes de petróleo, sin tener en cuenta, ni las previsiones de su agotamiento, ni tampoco los problemas que provoca su combustión. Al quemar petróleo estamos privando a las generaciones futuras de una valiosísima materia prima.

 

El agotamiento de los recursos naturales se ha convertido en un motivo muy preocupante, y ha dado lugar a la creación en 2009 de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), con el objetivo de asesorar a los países en materia de política energética y de promover el desarrollo de las energías renovables.

Algunos temen que no llegue a agotarse lo suficientemente pronto para poner freno al acelerado cambio climático que está provocando su combustión, y para la gran mayoría de la población mundial resulta tanto o más grave el proceso de desertización y el drástico descenso de los recursos hídricos.

 

En una noticia reciente de El País [31/05/11], según una estimación realizada por la Agencia Internacional de Energía (AIE) a la que ha tenido acceso el diario británico The Guardian, las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera aumentaron el año pasado hasta niveles récord, lo que disipa las esperanzas de controlar el calentamiento global. Los teóricos y activistas del Medio Ambiente ya pronosticaban fechas límite y proporcionaban datos suficientes para alertar a nivel mundial del problema de las emisiones de carbono pero, ahora, ya estamos en ese momento y la peor crisis económica de los últimos 80 años ha tenido un fecto mínimo en la reducción de la contamición atmosférica. De hecho, los datos de 2010 son los peores de nuestra Historia, habiéndose liberado a la atmósfera -siempre según el citado estudio-  30,6 gigatoneladas (Gt) de dióxido de carbono, en su mayoría provenientes de combustibles fósiles, un aumento de 1,6 Gt respecto a 2009. Muy cercanas a este dato anual son las 32 Gt de emisiones máximas que podrían  permitirse de aquí al 2020.

 

Lord Stern, profesor de la London School of Economics y autor del Informe Stern sobre la economía del cambio climático, dice que, de seguir así, "hay un 50% de posibilidades de que las temperaturas medias en la Tierra aumenten más de cuatro grados centígrados para 2100." Lo cual no es muy alentador teniendo en cuenta que lo que se evitaba prevenir era un aumento de dos grados centígrados, ya suficientemente peligroso para el planeta y sus habitantes. Algunas de las conclusiones de este informe son:

 

  •  El cambio climático es el fallo del mercado de más alcance nunca visto.
  • Todos los países se verán afectados por el aumento de las temperaturas, aunque los más pobres lo harán de forma antes y de forma más drástica.
  • Con un aumento de 4ºC, la producción global de alimentos sufrirá graves efectos.
  • Con un aumento de 2ºC, se producirá la extinción de entre un 15 y un 40% de las especies que habitan la Tierra.
  • La deforestación emite más CO2 que el sector de transportes.

 

Algunos de los recursos que están desapareciendo:


1) Las pesquerías: Repercutirá en la calidad de vida de la especie humana ya que, entre otras cosas, el mar provee del 50 % del oxígeno que respiramos y es un filtro para la contaminación, además de una fuente de alimento esencial.

 

2) Masa forestal: Su uso como fuente de energía, de la expansión agrícola y ganadera y de la minería y de las actividades de compañías madereras. Esto incrementa el efecto invernadero, porque no se absorbe tanto CO2, y agrava el descenso de los recursos hídricos.

 

3) El suelo cultivable: Tenemos, por una parte, la incidencia del crecimiento de las ciudades y del número de carreteras a costa de suelos fértiles. Así, se pierden más hectáreas de tierras de labor debido al auge de la construcción y al crecimiento industrial.

 

4) Los océanos: Particularmente grave es el hecho de que los océanos (que contienen unas 50 veces más CO2 disuelto que la atmósfera) estén transformándose, al elevarse la temperatura.

 

5) El aire: Está saturándose de sustancias contaminantes.

 

UNA VERDAD INCÓMODA

 

Documental sobre los efectos devastadores del crecimiento económico en el planeta. El calentamiento global que nos muestra Una verdad incómoda no tiene por causa otra cosa que las ingentes emisiones de CO2 provocadas por la producción imparable y el crecimiento.

 

Ficha técnica:

AÑO: 2006

DURACIÓN: 96 min.

PAÍS: Estados Unidos

DIRECTOR: Davis Guggenheim

GUIÓN: Davis Guggenheim

MÚSICA: Michael Brook

FOTOGRAFÍA: Davis Guggenheim

REPARTO: Documentary, Al Gore

PRODUCTORA: Paramount Classics

WEB OFICIAL:Climate Crisis

PREMIOS: dos Oscars, Mejor documental, Mejor canción original (Melissa Etheridge). National Board of Review: Mejor documental

GÉNERO: Documental

CRECIMIENTO Y DEVORADORES

El sistema económico global supone la premisa imprescindible de crecer siempre y de tener resultados mayores cada año, es decir, estamos basados en la cultura económica del “crecimiento infinito”. 

 

Si seguimos consumiendo al ritmo actual, en el año 2050 habremos consumido el equivalente a dos planetas tierra.

Tal y como dice el escritor Paco Gonzalez La demanda de recursos naturales crecerá enormemente, en paralelo al crecimiento económico, sobre todo en las economías en expansión. Países como China son ya actualmente auténticos devoradores de recursos.

 

La demanda de petróleo, por ejemplo, crecerá un 50% en los próximos 20 años. Y si no hay nuevos descubrimientos o innovaciones radicales en su producción o en su consumo, se agotará totalmente antes de 2050, paralizando la economía mundial y provocando una crisis de dimensiones quizás fatales.

 

Pero el riesgo de agotamiento no se limita al petróleo. El cobre, el acero, el aluminio, también corren serio peligro de agotamiento en este siglo.

 

También el agua será un recurso que limitará el crecimiento económico mundial si el crecimiento de la población y sus necesidades per cápita siguen creciendo como se prevé. Salvo que se mejoren los sistemas de obtención de agua, como la desalinización, y se cambien los hábitos de consumo y se mejoren los sistemas de consumo, de manera que baje drásticamente el consumo per cápita.

 

Por último, la atmósfera que respiramos puede llegar a límites insostenibles, sobre todo en el entorno de las grandes ciudades, llegando a situaciones críticas que las paralicen. Es también obvio que hay que hacer algo para evitarlo.

 

En consecuencia, estamos ante una amenaza pero también una oportunidad. Todo negocio relacionado con mejora en la obtención o explotación de recursos naturales tendrá unas amplias perspectivas de éxito en este siglo. Ya empezamos a notarlo con el auge de la energía eólica o el bioetanol, por citar sólo dos.

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